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CON MUCHA CARA





Partícipes de las rutinas de auto-cuidado, nos ayudan a conectar con nuestro bienestar. 

Las masks faciales se han convertido en todo un concepto popular relacionado con el #metime.


Pero, ¿cuál de todas es la mejor?

Por Margo

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#METIME O'CLOCK

Las mascarillas faciales son un básico esencial de cualquier ‘starter pack’ para un perfecto domingo con ‘d’ de detox.


Ahora más que nunca, el producto de skincare predilecto de las coreanas inunda los catálogos de cualquier marca de cosmética y cuidado facial.

Lo que más nos gusta es su acción-reacción con resultados inmediatamente visibles en nuestra piel: extra de glow y ese efecto dewy que tanto perseguimos.

¿Cómo se usan?

El primer paso - imprescindible - es un rostro perfectamente desmaquillado y limpio.

Un plus sería utilizar un tónico exfoliante que nos ayude a mejorar la receptividad cutánea de los productos e ingredientes que vayamos a aplicar a continuación. Ah, ¡no te olvides del cuello y escote!


Una vez haya transcurrido el tiempo indicado por la marca, es conveniente no retirarlas por completo. Así, el sobrante seguirá actuando sobre la piel. Nos podemos ayudar de un pañuelo o trocito de papel higiénico para eliminar el exceso de grasa y dejar tan sólo la cantidad justa sobre la piel.

¿Cuál elijo?

Para responderte a esta cuestión, antes habría que hallar la respuesta a otra pregunta de vital importancia: ¿Cuál es tu tipo de piel? 


Dependiendo de si tienes una piel seca, mixta o grasa, deberás escoger un tipo de mascarilla que contenga unos componentes específicos para que te resulte efectiva.

· Piel seca: rostro tirante, frágil o algo áspero y te suele picar con frecuencia. Notarás una mayor deshidratación en mejillas y contorno de ojos. ¿Por qué? Porque tu piel carece de los lípidos necesarios para retener la humedad.

· Piel grasa: sufres de acné por exceso de sebo, brillos en zona T (frente, nariz y barbilla) y poros grandes y visibles. 

· Piel mixta: Compartes características con las dos anteriores: zona T grasa, con poros dilatados y alguna que otra impureza (puntos negros). Por otro lado, presentas las mejillas normales o secas.

Otras especificaciones, por ejemplo:

· Piel sensible: rojeces, picor leve, hormigueo o reacción - con irritación - a algún producto cosmético. También puedes sufrir de descamación, ya que es un síntoma asociado a la dermatitis atópica (patología propia de las pieles secas).

· Piel madura: Compartes rasgos con la anterior, pues, a medida que pasa el tiempo, nuestra dermis va perdiendo hidratación. Notable falta de elasticidad y firmeza - debido a la pérdida del colágeno natural -  y se vuelve también más fina.

¿Qué ingredientes?

Ahora que ya has conseguido descifrar el enigma, viene la siguiente adivinanza: ¿Qué ingredientes escoger? 

· Piel seca: hazte amiga de la miel, leche y brócoli. Notarás la piel mucho más hidratada, nutrida y suave.

· Piel grasa: El carbón - ¿recuerdas las famosas mascarillas de carbón negro? - ayuda a absorber la grasa y suciedad. También el ácido salicílico te ayudará a limpiar los poros en profundidad. En especial, las mascarillas de arcilla resultan muy buenas aliadas para este tipo de piel.

· Piel mixta: En tu caso, hay "bufé libre" y puedes escoger casi cualquier mascarilla que esté recomendada "para todo tipo de pieles". Tu objetivo principal es equilibrar - el sebo - y oxigenar la piel, hidratar aquellas zonas con más sequedad y retirar las células muertas.

· Piel sensible: tu piel necesita - como much@s de nosotro@s - un poquito de calma. Apuesta por ingredientes con propiedades antiinflamatorias y anti bacterianas y que prevengan la irritación. Por ejemplo, aloe vera, manzanilla y la caléndula.

· Piel madura: elige ingredientes indicados para recuperar la elasticidad de los tejidos, la firmeza y regeneración de la piel: colágeno, ácido hialurónico, vitamina C, lavanda o baba de caracol, entre otros.

· Piel con acné: mascarillas con aceite del árbol de té - ya que tiene una función antiséptica y antiinflamatoria - o la centella asiática, con propiedades cicatrizantes. 


· Piel apagada: en este caso, serían buenos el lirio - con cualidades blanqueantes -, el extracto de perla para iluminar e hidratar o, incluso, el tomate que actúa como un buen despigmentante natural.

· Piel con poros grandes o puntos negros: una buena mascarilla hidratante "te vendría de perlas". Para evitar la acumulación de impurezas en tu piel y los temibles puntos negros, limpia tus poros en profundidad con mascarillas exfoliantes, purificantes y de peel off.

Busca aquellas que incluyan en sus componentes el té verde, extracto de lima o la artemisia.

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Winter is coming...

Durante los meses de invierno es normal que nuestra piel pierda hidratación, la notemos más seca y empiece a descamarse ligeramente.


Y es que... ¡sorpresa! El Sol no es el único villano responsable de la falta de hidratación. Con el frío, los vasos capilares se contraen y no llega suficiente oxígeno a nuestra dermis, provocando que nuestra piel esté más seca y se vea apagada. Otros enemigos: la contaminación y el estrés.


Por todo ello, resulta un momento idóneo para aportarle ese chute de hidratación que nuestra piel necesita 'como agua de mayo' (y nunca mejor dicho).

Formatos

El british gurú del perfect skincare

@JAKEJAMIE

Si no le conocías ya: you're welcome. Este joven británico y estrella de las redes, cuenta ya con un millón de seguidores en Tik Tok y está muy próximo de conseguir el mismo logro en Instagram.


Es un apasionado y gran aficionado al skincare, más concretamente, a las mascarillas faciales. De hecho, hace dos años unió fuerzas, ingenio y magia con el gigante inglés, Revolution Skincare London. De esta fructífera unión, nació una colección Revolution x Jake Jamie compuesta por tres mascarillas y esencia en spray.

FQA

¿Con cuánta frecuencia?


Si bien por mucho tiempo quedaron relegadas a esos momentitos previos a un evento señalado en nuestras agendas, lo más conveniente sería incluirlas en nuestra rutina con más asiduidad. Al menos, una o dos veces por semana si queremos notar, realmente, los resultados.

Importante: no son lo mismo que una crema hidratante. Las mascarillas contienen fórmulas concentradas en cantidades mucho más altas, por ello, mejor no abusar de ellas. Con una o dos veces por semana sería suficiente. Ni tanto, ni tan poco.

¿Puedo exfoliar antes?


Depende. Si la mascarilla facial que vas a usar no pretende una limpieza profunda sino sólo hidratar, no habría problema. Es más, ¡es muy recomendable! De este modo, los humectantes y vitaminas penetrarán mejor en tu piel.


Por contra, si contiene ingredientes exfoliantes, mejor no la emplees el mismo día para no resecarte la piel.

Entonces, ¿funcionan?


Todas las mascarillas nos van a proporcionar un momentito de paz, mimo y bienestar.


Si buscas una mayor eficacia, hazte con aquellas mascarillas que contengan una mejor composición de ingredientes y presta atención a los más indicados para tu tipología de piel.


¿Puedo combinar varias a la vez?


¿Conoces el multimasking? Es la técnica de aplicar varias mascarillas faciales - de arcilla - a la vez. De este modo, tratarás por separado las necesidades específicas en diferentes áreas.


Y, encima, doble beneficio: le damos a nuestra piel justo lo que necesita y no malgastamos producto.

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